martes, 7 de junio de 2016

Slow Fashion: moda lenta que perdura


A medida que vamos diseñando los tejidos para la que será nuestra primera colección infantil, Rosa y yo hemos conversado, una y otra vez, acerca del concepto Slow Fashion en el que nos hemos inspirado para convertirlo en eje central de toda nuestra indumentaria. Porque la nuestra será ropa que perdure, ropa con conciencia por el medio ambiente, hecha a mano y con dedicación. Ropa slow.

Pero a qué apunta este concepto tan rebuscado dirán ustedes, es simple y muy necesario para los tiempos que corren. Les explico, la filosofía Slow Fashion o moda sostenible es la antítesis de lo conocido como Fast Fashion también denominada moda industrializada. Se trata de un movimiento que respeta al medio ambiente y que cada vez cuenta con más seguidores.

Este movimiento ganó notoriedad tras la tragedia sucedida en la fábrica de Bangladesh en el 2013, donde más de 1.100 personas murieron al derrumbarse el edificio dónde estaban produciendo prendas de manera industrial el cual no cumplía con las medidas básicas de seguridad (leer más aquí).

Tras este acontecimiento tanto las empresas, como los consumidores, comenzaron a tomar conciencia de la situación y la moda sostenible experimentó un importante ascenso, por lo que cada vez son más las personas que optan por comprar prendas de comercio justo, con mayor calidad y exclusividad en detrimento de las prendas a precios asequibles pero realizadas en cadena y con materiales dañinos para el medio ambiente.

Esta nueva corriente de pensamiento se contrapone al consumo desenfrenado de antaño y a sus consecuencias negativas para el medio ambiente y se enmarca en los movimientos de la "cultura slow" que se viene manifestando en varios rubros, como por ejemplo en la gastronomía "una comida meditada y de ingesta tranquila y sana" en contraposición a las cadenas de comida rápida.

En moda, el concepto promueve una elección más razonable del propio guardarropas, donde la calidad sea el eje conductor destituyendo la cantidad. Pocas prendas, que duren mucho, de telas nobles y cortes impecables.


El origen 
El término Slow Fashion fue acuñado por Kate Fletcher en el 2007 (Centre for Sustainable Fashion UK) y se basa en los mismos principios que el movimiento de comida lenta (Slow Food Movement). Inicialmente, el movimiento de moda lenta procuró rechazar toda la ropa producida masivamente, refiriéndose sólo a ropa hand made, pero con el paso del tiempo se ha extendido para incluir muchas interpretaciones siendo practicado de varias maneras.

Actualmente, el manifiesto Slow Fashion predica y práctica la siguiente filosofía de vida: 

- Oponerse y boicotear la moda producida masivamente (Fast-Fashion o McFashion)
- Elegir productos artesanales para apoyar a los negocios pequeños, el comercio justo y las prendas hechas de manera local.
- Comprar ropa de segunda mano o vintage y donar la ropa que ya no se usa.
- Elegir ropa hecha con telas producidas éticamente o recicladas.
- Elegir prendas de calidad que duren más tiempo y trasciendan las tendencias (estilo “clásico”) y puedan ser reparadas.
- Hacer la propia ropa (hacer, reparar, personalizar, customizar, alterar, y alargar el ciclo de la propia ropa).
- Bajar el consumo de ropa (comprar menos prendas y con menor frecuencia)

Como ven el movimiento Slow Fashion es una representación unificada de todos los movimientos de moda sostenible, eco, verde, y ético. Promueve la educación acerca del impacto de la industria de la ropa sobre el ambiente y el agotamiento de los recursos, busca desacelerar la cadena de suministros para reducir el número de tendencias y temporadas, promover la producción de calidad por sobre la imagen "desechable" que promueve la moda. 

Si te interesa conocer más acerca del movimiento Slow Fashion te sugerimos visitar la página Slow Fashion Next, la organización Fashion Revolution y en Chile la fan page Slow Fashion Chile

Si conoces otra página u organización nos avisas y la revisamos para compartir la información con todo el mundo. Así nos animamos a vivir más slow y mejor!

(Esta nota la hicimos en base a información recogida del Diario La Tercera y Slow Fashion Next. Foto fuente: www.notjustalabel.com

Bumoon, colección Origami: para niños que juegan de verdad!

Cuando vi por primera vez las fotos de Origami, la nueva colección de Bumoon, pensé rápidamente en esa cualidad que vamos perdiendo con los años y que conocemos simplemente como "es pon ta nei dad". Si, eso es, ropa diseñada para ser, para correr, para moverse sin condiciones como la misma marca señala "para niños que juegan: son prendas prácticas, confortables, frescas y reversibles". Todo un acierto, si pensamos que la industria de la moda infantil cada día apunta más a un look "adulto" para niños que está muy lejos de priorizar la necesidades de movimiento y comodidad.

Origami apuesta no sólo por la flexibilidad sino también por conceptos como juego, geometría y color. Los volúmenes geométricos de los modelos juegan con una paleta de 5 colores (rojo, rosa, amarillo, azul y gris), que se entrelazan de diferentes maneras creando así armonías de tonos cálidos, que evocan sensaciones mediterráneas; y de tonos fríos, más al estilo nórdico.

Una de las tantas cualidades de las prendas es que son reversibles y como su creadora lo indica "a modo de juego, al darles la vuelta los colores se invierten: así tendrás dos prendas en una! Y además… vamos a ser prácticos: en caso de mancharse, se le da la vuelta a la ropa y voilá, como nuevo".

Otra ventaja es que sirven para toda ocasión, según la diseñadora "su comodidad junto a su armonía estética (...) hacen que sean perfectas para todo tipo de situación: en el cole, en el parque, para cenar fuera o en una boda, una prenda Origami siempre queda fenomenal". 

La ropa está 100% hecha en España, desde la idea misma que nació en Menorca hasta la fabricación de los tejidos y la confección final que les ha quedado magnífica en base a tela voile, que nos enteramos por ahí es una palabra del francés que significa velo, precisamente, por su textura liviana. 

Pero me imagino que ya se están preguntando de dónde sale tanta maravilla. Pues bien, Bumoon es producto de la creatividad de Giuditta Bussetti que nació en Italia, es Diplomada de Diseño Gráfico por el Politécnico de Milán y fotógrafa profesional con 10 años de experiencia quien además, y por si fuera poco, diseña vinilos para decorar las piezas de los niños, porque Giuditta también es mamá y sabe muy bien como hacer de una habitación infantil un lugar cálido y confortable (ya les mostraremos en otro post los vinilos pero igual pueden echar una miradita aqui).

Y si toda esta cantinela enumerándoles las bondades de Origami no les convence del todo entonces el video de la marca terminará por hacerlo porque plasma con gran acierto la esencia de la colección. Pliegues, colores, formas, texturas, armonía, juego y movimiento. Origami del derecho y origami del revés...y como diría Giuditta, voilá, aquí está!


                                            

                

















jueves, 2 de junio de 2016

De Estraperlo, el arte de hacer del tejido una profesión!


Hace un tiempo atrás descubrimos el blog De Estraperlo y fue imposible no idolatrarlo por su propuesta hand made única, por sus maravillosos personajes amigurumis, sus mantas, sus talleres y su estética adorable. Sin duda, María Sommer, su creadora ha logrado convertirse en una profesional del tejido donde destacan, por sobre todo, sus amigurumis que como ella misma denomina son "muñecos para adultos infantiles".

Según la tejedora de nacionalidad española, De Estraperlo nació como proyecto en el año 2008. "Los primeros años me centré en la serigrafía y customizado de camisetas y en la realización de complementos. Fueron años emocionantes, llenos de nuevas experiencias, mercadillos y gente increible". Más tarde, María abrió un taller y tienda de lanas en Cartagena, denominada "El Mundo en una Caja de Cerillas" y según recuerda "fue ahí donde me convertí en profesora de ganchillo y decidí que todo el mundo debía tener una colcha" por lo que fundó el grupo "Proyecto Colcha".

Actualmente, la artista vive en Amsterdam según ella "la ciudad más bonita del mundo" (mentira porque es La Serena en Chile) mientras intenta aprender holandés, se dedica a dar clases de crochet, ahora con Proyecto Colcha Amsterdam y ha empezado un nuevo proyecto Mijn Grote Familie (mi gran familia) un nuevo mundo lleno de familiares y amigos de ganchillo, donde sobresalen personajes como Minus, Pickles, Scout, Karl Toffeln y Conchita (nuestra preferida).

Para María sus personajes "no son simples muñecos, cada uno tiene personalidad, sus gustos y su forma de actuar. Yo los tejo y ellos hacen el resto...a veces se quedan en casa viendo la tele, otras veces salen a conocer el mundo y probar cosas nuevas...con ellos no me aburro", explica.

Mijn Grote Familie es un proyecto ambicioso según lo cataloga su gestora porque engloba la creación de muñecos y la recreación de escenarios y pequeñas historias de las que los personajes son protagonistas. Además, ofrece patrones de cada muñeco en PDF en su tienda de Etsy para que puedan ser confeccionados por cualquier persona que quiera tejerlos. Los patrones constan de detalladas instrucciones de elaboración y montaje, fotografías del paso a paso, tutoriales de los puntos usados, todo ello con una cuidada edición para que "empieces a soñar desde el momento en el que descargas tu archivo", como señala la propia María. 

Si te gustó De Estraperlo y quieres conocer más sobre María, Amsterdam y sus chicos amigurumis puedes visitar su blog aquí o escribirle a deestraperlo@hotmail.com. También puedes seguir su fan page de facebook como nosotras, que esperamos juntar el dinero para comprar en Etsy todos sus patrones y tejer sus entretenidos personajes. Ohhhh si!